"Reviviendo vidas con cada narrativa" de Alisa Smith Williams.
·Localización
Localizar un
texto consiste en identificar al autor, el tipo de obra y su título (el
título de una obra tiene que ir subrayado o en cursiva; el título de un
capítulo, entre comillas); decir si se trata de un fragmento o de un texto
completo y señalar de qué medio se ha extraído. Esta información generalmente
la encontramos en la referencia que aparece al pie de texto.
Las siguientes preguntas
responden a las diferentes partes de las que consta la adecuación
1.
¿Quién es el autor de este texto?
2.
¿Cuál es el título de la obra completa?
3.
¿Y el título de este apartado concreto?
4.
¿En qué medio aparece publicado?
5.
¿El texto aparece íntegro o se trata de un fragmento?
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·Tema
El tema es la idea central que se desarrolla a lo
largo del texto y que le otorga unidad. Para formularlo, conviene escribir una
oración en torno a un sustantivo significativo que permita captar el sentido
global. Se concretará en dos o tres líneas como máximo.
La siguiente
pregunta responde a la parte correspondiente del tema en un comentario:
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·Resumen
Resumir
consiste en extraer el contenido
esencial de un texto y condensarlo en unas pocas oraciones de modo que
queden reflejadas las ideas principales de forma objetiva. No se trata de
copiar algunas frases, sino de expresar esas ideas con nuestras palabras.
Para que el resumen sea claro y conciso, se debe prescindir de las ideas
secundarias y de los ejemplos. El resumen debe comprender un 20% o 30 % del texto.
No comencéis el texto con oraciones
del tipo: “Este texto trata …”, sino directamente con el resumen en sí.
Para hacer el resumen, extrae las ideas
principales del texto y exprésalas con tus propias palabras en un único
párrafo.
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·Estructura: externa e interna.
En este
apartado se analizan dos aspectos:
-
cómo está estructura el texto: estructura externa. En este caso se menciona en
cuántos párrafos está escrito el texto, cuántas estrofas o versos tiene, si es
un cuento completo o un cuento de una recopilación de relatos, etc.
- cómo están organizadas las ideas en el
texto: estructura interna. Es el momento de identificar las partes y lo que se expone en cada una según el
contenido de esas partes. Dichas partes no tienen por qué coincidir con la
estructura externa, por lo que se debe prestar atención al contenido.
Estructura externa
1. ¿En
cuántos párrafos/estrofas… está escrito el texto?
Estructura interna
1. ¿Qué
parte del contenido se trata en cada párrafo/estrofa…?
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·Intención comunicativa.
La intención
comunicativa consiste en qué quiere conseguir el emisor del texto. Para ello,
se puede extraer la Función del lenguaje predominante,
pero también otras que están presentes en el texto. Es importante extraer
ejemplos del texto y siempre entre comillas si los tomamos textualmente. Las funciones del lenguaje son la representativa (también llamada referencial), expresiva, apelativa, metalingüística, poética y fática.
·Identificación del género y
subgénero literario.
Los
géneros literarios son los distintos bloques o grupos en que se pueden ordenar las
obras literarias. Los principales géneros literarios son tres: género
narrativo, género lírico y género dramático.
·Tipología textual con los
elementos correspondientes.
Los
textos pueden clasificarse en: narrativos, descriptivos, dialogados, expositivos y argumentativos. Aunque un texto puede
pertenecer a una sola tipología textual, por ejemplo puramente narrativo, lo
normal es que haya una mezcla de ellos, es decir, que en un texto
preferentemente narrativo haya también descripción y diálogo. Estos cinco tipos
de textos, y sus correspondientes rasgos, los vamos a estudiar a lo largo del
curso.
Este apartado
no debe consistir en dar una opinión sobre lo que se afirma en el texto, sino
en reflexionar sobre si el texto es
efectivo, esto es, si consigue su objetivo. Es conveniente, además, explicar si
el tema del texto es acertado, bien por el interés que despierta o por que se
refiera a un tema de actualidad, y también anotar si el autor cumple su
propósito comunicativo, si hace un uso adecuado del lenguaje, si la estructura
expositiva y el tratamiento del tema son adecuados.
Las siguientes preguntas
responden a los diferentes aspectos de los que consta la valoración crítica.
1.¿El autor
consigue convencer al lector? ¿Lo hace con claridad?
2.¿Qué actitud
mantiene frente al tema que se trata? Justifica tu respuesta.
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Un
ejemplo resuelto
Texto:
La magia del lenguaje
La poderosa magia de la lectura se funda en dos magias previas e
imprescindibles: la del lenguaje y la de la escritura. Llevamos tantos años
conviviendo con ellas que ya no nos sorprenden. Por ello necesitamos
desacostumbrarnos de lo cotidiano, y recuperar la capacidad de asombro. Tal vez
el acontecimiento más importante en la vida de un niño sea comprobar que cada
cosa tiene un nombre. Todo lo que tiene que ver con el lenguaje es desmesurado
y misterioso, es a la vez trascendental y rutinario. Al acercarse a la palabra
sobrecoge su complejidad, su eficacia, su maravillosa lógica, su selvática
riqueza, su espectacular manera de estallar dentro de la cabeza, como un fuego
de artificio, los mil y un caminos por los que influye en nuestras vidas, su
capacidad para enamorar, divertir, consolar, y también para aterrorizar, confundir,
desesperar.
Nadie sabe cómo apareció el lenguaje, es decir, cómo se las arreglaron
nuestros mudos antepasados para volverse locuaces. La imposibilidad de explicar
el prodigio hizo que algunos lingüistas llegaran a la conclusión de que el
mismo Dios tenía que haber entregado al hombre tan sutil invento, con sus
declinaciones y subjuntivos. La
pulsión por inventar lenguas
parece inagotable. En la actualidad hay censados 5103 idiomas. Semejante
fertilidad no será repartida uniformemente. En la
India hay 1652 lenguas, mientras que en Europa sólo se mantienen
unas 70. Como no hay razón para admitir una peculiar falta de inventiva lingüística
europea, podemos suponer que fueron causas políticas las que provocaron la
supervivencia de unas pocas y la desaparición del resto. Los estados muy
centralizados suelen considerar engorrosa la proliferación lingüística.
La inteligencia humana literalmente rompió sus límites con la
aparición del lenguaje. La realidad entera quedó encerrada en las palabras, se
hizo manejable, transmisible. El mundo, que estaba lleno de cosas, se llenó de
narraciones poéticas, fantásticas, históricas, científicas, religiosas,
mitológicas. Había aparecido la gran alquimia. A partir de ese momento, la
realidad fue lo que era más lo que se podía decir de ella. El pensamiento, que
hasta entonces debió de ser una yuxtaposición de imágenes y sentimientos, se
articuló en conceptos e ideas y metáforas. Se inventaron palabras y sintaxis
para pensar mejor o para expresar mejor lo que se pensaba. Y cuando aparecieron
entidades difíciles de manejar con palabras, como eran las matemáticas, se
crearon nuevos lenguajes: la aritmética, el álgebra, las geometrías, que nos
permiten contar maravillosas historias de esos seres ideales y archipuros. Y
cuando se inventaron las notaciones musicales se alcanzó el gran prodigio de
que, en las partituras, la música se pudiera leer.
José Antonio Marina y María de la
Válgoma: La magia de
leer, Debolsillo
Comentario de texto:
Este fragmento pertenece a La magia de leer, escrito conjuntamente por el
filósofo José Antonio Marina y la jurista María de la
Válgoma.
El tema de este texto es la fascinación que produce la facultad
humana del lenguaje. La magia de la lectura se debe a la existencia del
lenguaje y su representación gráfica. El lenguaje es un hecho asombroso a cuyo
origen no se ha logrado encontrar explicación y que ha supuesto un desarrollo
superior de la inteligencia humana.
El texto presenta una estructura deductiva. El autor plantea primero
la tesis principal y luego expone datos que la sustentan organizando el
contenido en tres partes que coinciden con los párrafos:
En el primer párrafo, presenta la tesis al afirmar que el lenguaje
es una facultad maravillosa. En el segundo, el autor habla del origen
misterioso de esta facultad y hace hincapié en el gran número de lenguas que ha
creado el ser humano y en su distribución desigual por el mundo. Por último, se
refiere a la influencia del lenguaje en el desarrollo de la inteligencia.
Con este texto, el autor pretende transmitir al lector lo asombroso
que resulta el lenguaje, y con este propósito expone una serie de datos que
muestran la trascendencia y la singularidad de esta capacidad humana. La
función que predomina es, por tanto, la referencial. También
está presente la función expresiva, puesto que el autor muestra los
sentimientos que el lenguaje despierta en él, y la función metalingüística,
puesto que el texto habla del propio lenguaje.
Es un texto argumentativo expositivo divulgativo, pues su objetivo
es persuadir al lector de lo fascinante que es la facultad del lenguaje y para
ello expone datos que corroboran su postura. El autor emplea un
lenguaje sencillo. Aunque el registro es culto, apenas hay tecnicismos salvo declinaciones y subjuntivos, de uso muy extendido. La
connotación está muy presente, como es habitual en los textos con función
expresiva. El léxico es valorativo (maravillosa
lógica,peculiar falta de inventiva…) y recurre con frecuencia a
metáforas muy gráficas (poderosa
magia, selvática riqueza, los mil y un caminos, manerade estallar). Aunque predomina el
uso de la tercera persona del singular, se emplea con frecuencia la primera
persona plural (llevamos, nos
sorprenden…) para implicar al lector, pues se busca influir en él, y para
otorgarle al texto un carácter universal.
Los tiempos verbales más usados son el presente de indicativo (sorprenden,
mantienen…) que, junto a la abundancia de infinitivos, confiere al texto un
valor atemporal, y el pretérito perfecto simple de indicativo(llenó,
alcanzó…) para hablar de
hechos concretos sucedidos en el pasado.
En cuanto a la sintaxis, destaca la proliferación de enumeraciones.
También hay ejemplos de oraciones simples y compuestas. Entre las segundas
destacan las subordinadas sustantivas (Nadie
sabe cómo apareció el lenguaje), adjetivas (El mundo, que estaba lleno de
cosas…) y adverbiales (cuando se inventaron las notaciones
musicales se alcanzó el gran prodigio).
Este texto transmite con agilidad y expresividad por qué el ser
humano debe fascinarse ante la capacidad del lenguaje. Su expresividad delata
la pasión del autor por este tema.
Presentación del comentario de texto
La
presentación de un texto escrito es fundamental para favorecer su comprensión.
Ten en cuenta las siguientes pautas:
Ø
Deja márgenes (espacios en blanco) a la
izquierda (algo menos de tres centímetros) y a la derecha (aproximadamente un
centímetro).
Ø
Respeta también unos márgenes superior e
inferior razonables.
Ø
Organiza tu texto en párrafos, los cuales tienes
que comenzar con una sangría (breve espacio en blanco en el primer renglón de
cada párrafo) y estar delimitados por puntos y aparte. Recuerda que, en
general, cada párrafo desarrolla una idea o una parte de tu comentario de
texto.
Ø
Sin tachones, no puedes entregar un trabajo o
comentario de texto con tachones.
Ø
Letra legible, hay que cuidar la letra de tal
forma que cualquier persona pueda leerlo.
Un texto cohesionado
Un texto es la trabazón de las partes, es decir, hay que cohesionar
todas las partes para que se conviertan en un todo. Cuando se hace un
comentario de texto, hay que tener en cuenta la siguiente pregunta:
¿Qué marcas lingüísticas voy
colocando en el texto para que esté bien organizado y tenga lógica?
|
Algunas soluciones para dicha pregunta son
las siguientes:
Ø
Repetición semántica: consiste en sustituir una
palabra por otra afín (un sinónimo, un hipónimo, un hiperónimo, etc.). Por
ejemplo, si en el texto aparecen los sustantivos “Australia” y “Nueva Zelanda”,
en vez de repetir nuevamente los mismos nombres, puedes utilizar el hiperónimo “países”.
Ø
Para evitar las repeticiones innecesarias, también
puedes recurrir a los determinantes, pronombres, etc., que se refieran a la
palabra que quieres mencionar de nuevo (procedimientos para este punto son la
anáfora y la catáfora): “Ha venido Luis” – Su padre…
Ø
Los conectores permiten que relacionemos los
enunciados o párrafos de un texto. Los hay de diferentes tipos: de adición (además, y, también…); de contraste (sin embargo, no obstante,
ahora bien…); explicativos (es
decir, o sea, en otras palabras…); de
ejemplificación (por ejemplo, así, pongamos por caso…; de comienzo (para empezar, en primer lugar…); distribuidores (por una parte, por otra parte…), de cierre (en fin, para acabar, por último,
en conclusión…).

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