martes, 5 de marzo de 2013

Comentario de texto: estructura general.

 "Reviviendo vidas con cada narrativa" de Alisa Smith Williams.


·Localización

Localizar un texto consiste en identificar al autor, el tipo de obra y su título (el título de una obra tiene que ir subrayado o en cursiva; el título de un capítulo, entre comillas); decir si se trata de un fragmento o de un texto completo y señalar de qué medio se ha extraído. Esta información generalmente la encontramos en la referencia que aparece al pie de texto.


Las siguientes preguntas responden a las diferentes partes de las que consta la adecuación

1.      ¿Quién es el autor de este texto?
2.      ¿Cuál es el título de la obra completa?
3.      ¿Y el título de este apartado concreto?
4.      ¿En qué medio aparece publicado?
5.      ¿El texto aparece íntegro o se trata de un fragmento?

           


·Tema

El tema es la idea central que se desarrolla a lo largo del texto y que le otorga unidad. Para formularlo, conviene escribir una oración en torno a un sustantivo significativo que permita captar el sentido global. Se concretará en dos o tres líneas como máximo.


La siguiente pregunta responde a la parte correspondiente del tema en un comentario:
  1. ¿Cuál es la idea central que da unidad al fragmento? Enúnciala en una oración.


·Resumen

     Resumir consiste en extraer el contenido esencial de un texto y condensarlo en unas pocas oraciones de modo que queden reflejadas las ideas principales de forma objetiva. No se trata de copiar algunas frases, sino de expresar esas ideas con nuestras palabras. Para que el resumen sea claro y conciso, se debe prescindir de las ideas secundarias y de los ejemplos. El resumen debe comprender un 20% o 30 %  del texto.
    No comencéis el texto con oraciones del tipo: “Este texto trata …”, sino directamente con el resumen en sí.


     Para hacer el resumen, extrae las ideas principales del texto y exprésalas con tus propias palabras en un único párrafo.


·Estructura: externa e interna.

    En este apartado se analizan dos aspectos:
            - cómo está estructura el texto: estructura externa. En este caso se menciona en cuántos párrafos está escrito el texto, cuántas estrofas o versos tiene, si es un cuento completo o un cuento de una recopilación de relatos, etc.
      - cómo están organizadas las ideas en el texto: estructura interna. Es el momento de identificar las partes y lo que se expone en cada una según el contenido de esas partes. Dichas partes no tienen por qué coincidir con la estructura externa, por lo que se debe prestar atención al contenido.


Estructura externa
1. ¿En cuántos párrafos/estrofas… está escrito el texto?

Estructura interna
1. ¿Qué parte del contenido se trata en cada párrafo/estrofa…?



·Intención comunicativa.

La intención comunicativa consiste en qué quiere conseguir el emisor del texto. Para ello, se puede extraer la Función del lenguaje predominante, pero también otras que están presentes en el texto. Es importante extraer ejemplos del texto y siempre entre comillas si los tomamos textualmente. Las funciones del lenguaje son la representativa (también llamada referencial), expresiva, apelativa, metalingüística, poética y fática. 

·Identificación del género y subgénero literario.

            Los géneros literarios son los distintos bloques o grupos en que se pueden ordenar las obras literarias. Los principales géneros literarios son tres: género narrativo, género lírico y género dramático. 

·Tipología textual con los elementos correspondientes.

            Los textos pueden clasificarse en: narrativos, descriptivos, dialogados, expositivos y argumentativos. Aunque un texto puede pertenecer a una sola tipología textual, por ejemplo puramente narrativo, lo normal es que haya una mezcla de ellos, es decir, que en un texto preferentemente narrativo haya también descripción y diálogo. Estos cinco tipos de textos, y sus correspondientes rasgos, los vamos a estudiar a lo largo del curso.

           ·Reflexión personal

Este apartado no debe consistir en dar una opinión sobre lo que se afirma en el texto, sino en reflexionar sobre si el texto es efectivo, esto es, si consigue su objetivo. Es conveniente, además, explicar si el tema del texto es acertado, bien por el interés que despierta o por que se refiera a un tema de actualidad, y también anotar si el autor cumple su propósito comunicativo, si hace un uso adecuado del lenguaje, si la estructura expositiva y el tratamiento del tema son adecuados.



Las siguientes preguntas responden a los diferentes aspectos de los que consta la valoración crítica.

1.¿El autor consigue convencer al lector? ¿Lo hace con claridad?
2.¿Qué actitud mantiene frente al tema que se trata? Justifica tu respuesta.



Un ejemplo resuelto
Texto:
La magia del lenguaje
La poderosa magia de la lectura se funda en dos magias previas e imprescindibles: la del lenguaje y la de la escritura. Llevamos tantos años conviviendo con ellas que ya no nos sorprenden. Por ello necesitamos desacostumbrarnos de lo cotidiano, y recuperar la capacidad de asombro. Tal vez el acontecimiento más importante en la vida de un niño sea comprobar que cada cosa tiene un nombre. Todo lo que tiene que ver con el lenguaje es desmesura­do y misterioso, es a la vez trascendental y rutinario. Al acercarse a la palabra sobrecoge su complejidad, su eficacia, su maravillosa lógica, su selvática riqueza, su espectacular manera de estallar dentro de la cabeza, como un fuego de artificio, los mil y un caminos por los que influye en nuestras vidas, su capacidad para enamorar, divertir, consolar, y también para aterrorizar, con­fundir, desesperar.
Nadie sabe cómo apareció el lenguaje, es decir, cómo se las arre­glaron nuestros mudos antepasados para volverse locuaces. La imposibilidad de explicar el prodigio hizo que algunos lingüistas llegaran a la conclusión de que el mismo Dios tenía que haber entregado al hombre tan sutil invento, con sus declinaciones y subjuntivos. La pulsión por inventar lenguas parece inagotable. En la actualidad hay censados 5103 idiomas. Semejante fertili­dad no será repartida uniformemente. En la India hay 1652 len­guas, mientras que en Europa sólo se mantienen unas 70. Como no hay razón para admitir una peculiar falta de inventiva lingüís­tica europea, podemos suponer que fueron causas políticas las que provocaron la supervivencia de unas pocas y la desaparición del resto. Los estados muy centralizados suelen considerar engorrosa la proliferación lingüística.
La inteligencia humana literalmente rompió sus límites con la aparición del lenguaje. La realidad entera quedó encerrada en las palabras, se hizo manejable, transmisible. El mundo, que estaba lleno de cosas, se llenó de narraciones poéticas, fantásticas, his­tóricas, científicas, religiosas, mitológicas. Había aparecido la gran alquimia. A partir de ese momento, la realidad fue lo que era más lo que se podía decir de ella. El pensamiento, que hasta entonces debió de ser una yuxtaposición de imágenes y senti­mientos, se articuló en conceptos e ideas y metáforas. Se inven­taron palabras y sintaxis para pensar mejor o para expresar mejor lo que se pensaba. Y cuando aparecieron entidades difíci­les de manejar con palabras, como eran las matemáticas, se crearon nuevos lenguajes: la aritmética, el álgebra, las geome­trías, que nos permiten contar maravillosas historias de esos seres ideales y archipuros. Y cuando se inventaron las notaciones musicales se alcanzó el gran prodigio de que, en las partituras, la música se pudiera leer.
José Antonio Marina y María de la Válgoma: La magia de leer, Debolsillo


Comentario de texto: 

Este fragmento pertenece a La magia de leer, escrito conjunta­mente por el filósofo José Antonio Marina y la jurista María de la Válgoma.
El tema de este texto es la fascinación que produce la facultad humana del lenguaje. La magia de la lectura se debe a la existencia del lenguaje y su representación gráfica. El lenguaje es un hecho asombro­so a cuyo origen no se ha logrado encontrar explicación y que ha supuesto un desarrollo superior de la inteligencia humana.
El texto presenta una estructura deductiva. El autor plantea pri­mero la tesis principal y luego expone datos que la sustentan organizando el contenido en tres partes que coinciden con los párrafos:
En el primer párrafo, presenta la tesis al afirmar que el lenguaje es una facultad maravillosa. En el segundo, el autor habla del origen misterioso de esta facultad y hace hincapié en el gran número de lenguas que ha creado el ser humano y en su distribución desigual por el mundo. Por último, se refiere a la influencia del lenguaje en el desarrollo de la inteligencia.
Con este texto, el autor pretende transmitir al lector lo asom­broso que resulta el lenguaje, y con este propósito expone una serie de datos que muestran la trascendencia y la singula­ridad de esta capacidad humana. La función que predomina es, por tanto, la referencial. También está presente la función expresiva, puesto que el autor muestra los sentimientos que el lenguaje despierta en él, y la función metalingüística, puesto que el texto habla del pro­pio lenguaje.
Es un texto argumentativo expositivo divulgativo, pues su obje­tivo es persuadir al lector de lo fascinante que es la facultad del lenguaje y para ello expone datos que corroboran su postura. El autor emplea un lenguaje sencillo. Aunque el registro es culto, apenas hay tecnicismos salvo declinaciones y subjuntivos, de uso muy extendido. La connotación está muy presente, como es habitual en los textos con función expresiva. El léxico es valorativo (maravillosa lógica,peculiar falta de inventiva…) y recurre con frecuencia a metáforas muy gráficas (poderosa magia, selvática riqueza, los mil y un caminos, manerade estallar). Aunque predomina el uso de la tercera persona del singular, se emplea con frecuencia la primera persona plural (llevamos, nos sorprenden…) para implicar al lector, pues se busca influir en él, y para otorgarle al texto un carácter universal.
Los tiempos verbales más usados son el presente de indicati­vo (sorprenden, mantienen…) que, junto a la abundancia de infinitivos, confiere al texto un valor atemporal, y el pretérito per­fecto simple de indicativo(llenó, alcanzó…) para hablar de hechos concretos sucedidos en el pasado.
En cuanto a la sintaxis, destaca la proliferación de enumeracio­nes. También hay ejemplos de oraciones simples y compues­tas. Entre las segundas destacan las subordinadas sustantivas (Nadie sabe cómo apareció el lenguaje), adjetivas (El mundo, que estaba lleno de cosas…) y adverbiales (cuando se inven­taron las notaciones musicales se alcanzó el gran prodigio).
Este texto transmite con agilidad y expresividad por qué el ser humano debe fascinarse ante la capaci­dad del lenguaje. Su expresividad delata la pasión del autor por este tema.
 

Presentación del comentario de texto


            La presentación de un texto escrito es fundamental para favorecer su comprensión. Ten en cuenta las siguientes pautas:

Ø  Deja márgenes (espacios en blanco) a la izquierda (algo menos de tres centímetros) y a la derecha (aproximadamente un centímetro).
Ø  Respeta también unos márgenes superior e inferior razonables.
Ø  Organiza tu texto en párrafos, los cuales tienes que comenzar con una sangría (breve espacio en blanco en el primer renglón de cada párrafo) y estar delimitados por puntos y aparte. Recuerda que, en general, cada párrafo desarrolla una idea o una parte de tu comentario de texto.
Ø  Sin tachones, no puedes entregar un trabajo o comentario de texto con tachones.
Ø  Letra legible, hay que cuidar la letra de tal forma que cualquier persona pueda leerlo.

Un texto cohesionado

Un texto es la trabazón de las partes, es decir, hay que cohesionar todas las partes para que se conviertan en un todo. Cuando se hace un comentario de texto, hay que tener en cuenta la siguiente pregunta:


¿Qué marcas lingüísticas voy colocando en el texto para que esté bien organizado y tenga lógica?


      Algunas soluciones para dicha pregunta son las siguientes:


Ø  Repetición semántica: consiste en sustituir una palabra por otra afín (un sinónimo, un hipónimo, un hiperónimo, etc.). Por ejemplo, si en el texto aparecen los sustantivos “Australia” y “Nueva Zelanda”, en vez de repetir nuevamente los mismos nombres, puedes utilizar el hiperónimo “países”.
Ø Para evitar las repeticiones innecesarias, también puedes recurrir a los determinantes, pronombres, etc., que se refieran a la palabra que quieres mencionar de nuevo (procedimientos para este punto son la anáfora y la catáfora): “Ha venido Luis” – Su padre…
Ø Los conectores permiten que relacionemos los enunciados o párrafos de un texto. Los hay de diferentes tipos: de adición (además, y, también…); de contraste (sin embargo, no obstante, ahora bien…); explicativos (es decir, o sea, en otras palabras…); de ejemplificación (por ejemplo, así, pongamos por caso…; de comienzo (para empezar, en primer lugar…); distribuidores (por una parte, por otra parte…), de cierre (en fin, para acabar, por último, en conclusión…).



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