miércoles, 18 de febrero de 2015

Comentario de texto: "Soneto XIII" de Garcilaso de la Vega.

     Este texto corresponde al "Soneto XIII" y fue escrito por el autor castellano Garcilaso de la Vega. Pertenece al género literario de la lírica y es del Renacimiento, movimiento literario que se dio durante el siglo XVI en España.
       El fragmento trata sobre la angustia de la voz poética por no poder tener a su amada.
      El yo poético, basándose en el mito clásico de Apolo y Dafne, recrea el momento en el que los miembros del cuerpo de la ninfa se van transformando hasta convertirse en un laurel. Expresa su lamento ante la imposibilidad de alcanzar a su amada y además, su frustración crece al darse cuenta que no puede hacer nada porque él mismo es la causa de ello.
     Haciendo referencia a su estructura externa, es un soneto que contiene catorce versos, divididos por los dos primeros cuartetos y los dos segundos tercetos. Su estructura es 11ABBA-11ABBA-11CDE-11CDE. Está formado por versos endecasílabos de rima consonante. Presenta sinalefas, algunas de las cuales se han tenido que romper para poder obtener once sílabas en un verso (versos cinco y siete); y también contiene encabalgamientos suaves (versos tres, cinco, diez y trece).
    En cuanto a su estructura interna, este poema se puede dividir en dos partes: la primera, que correspondería con los dos cuartetos, refleja la transformación de los rasgos idílicos de la amada en un laurel; y la segunda parte, comprendida por los dos últimos tercetos, donde se expresa el lamento de la voz poética por su amor hacia la amada no correspondido.
 Como recursos literarios fundamentales se encuentran dos tipos:                                             
      - De carácter morfosintáctico: el paralelismo, para dar una explicación ordenada a lo que está describiendo (``en luengos ramos vueltos se mostraban´´/``en verdes hojas vi que se tornaban´´) e hipérbaton, que expresa esa alteración de su estado emocional y de la transformación de su amada (``A Dafne ya los brazos le crecían´´).                                                                                                  
     - De carácter semántico: la personificación, que exagera la situación que se está dando para demostrar la causa del crecimiento del laurel (``el árbol que con lágrimas regaba´´); la metáfora, utilizada para clasificar las transformaciones que se están dando (``brazos-luengos ramos/verdes hojas-cabellos/cabellos-oro/áspera corteza-tiernos miembros´´); el epíteto, que le da al poema estética y belleza (``verdes hojas´´/``áspera corteza´´); y apóstrofe, que transmite lamento y queja, llamando la atención del lector (``¡Oh, miserable estado!´´).
   En los cuartetos, predomina el adjetivo como categoría gramatical ("luengos", "verdes", "ásperas", "tiernos", "blancos", "torcidas") y también el pretérito imperfecto, haciendo referencia a la descripción que se está dando sobre la transformación de Dafne ("crecían", "se mostraban", "se tornaban", "oscurecían"…). En el resto del texto destacan más el verbo y el sustantivo. También se aprecia que en la primera parte hay mayor uso de la tercera persona para referirse a los rasgos corporales de la amada ("se cubrían", "estaban", "se hincaban", "se volvían"…), y la segunda parte se centra más en la tercera persona del yo poético y sus sentimientos ("fue", "hacía", "regaba", "llorarla").
     El fragmento adopta un cierto carácter dinámico por la situación que se está reflejando y hace uso de una sintaxis basada en la oración yuxtapuesta y subordinada. No obstante, presenta un léxico sencillo de entender y claro. Además, se muestra una connotación del lenguaje a través de la subjetividad y expresión de los sentimientos del poeta, lo que conlleva al contenido de la función expresiva. 
     Aparte de la función del lenguaje anteriormente nombrada, predomina también la función poética por la estética del texto literario, dotado de una belleza causada por la abundancia de figuras literarias; y la función apelativa por la manera de empezar el último terceto, usando la exclamación para hacer énfasis en su expresión y así poder llamar la atención del lector.
            El "Soneto XIII" comparte dos campos semánticos, uno relacionado con las partes de un árbol ("ramos", "hojas", "corteza", "raíces") y otro relacionado con las partes de un cuerpo humano ("brazos", "cabellos", "pies", "miembros").

            Esta obra renacentista, cuyo autor, Garcilaso, fue el introductor de la poesía italianizante de influencia petrarquista, está inspirada en la mitología grecolatina. Representa un episodio de la Metamorfosis de Ovidio no sólo con intención estética u ornamental, sino con la más importante, que es el uso de símbolos para la expresión de su propio conflicto sentimental.
María Ortega.

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Este soneto fue escrito por Garcilaso de la Vega (1501-1536), autor español, introductor del petrarquismo en la literatura castellana. Encarna plenamente al prototipo de hombre del Renacimiento, siendo un hombre de armas y letras.
El tema del poema es el amor imposible, que provoca en el amante un dolor muy intenso. La voz poética describe con detalle la transformación de Dafne en árbol relacionándola con elementos de la naturaleza, mientras que su responsable, Apolo, sufre y se lamenta desconsoladamente tras la pérdida de su amada alimentando con su dolor las raíces de la misma.
      Por lo que respecta a la estructura externa, Garcilaso ha empleado en este poema la estructura métrica del soneto, poema estrófico de catorce versos endecasílabos (arte mayor) distribuidos en dos cuartetos y en dos tercetos. La rima es consonante y su distribución es la siguiente ABBA/ABBA/CDE/CDE. Para establecer una métrica regular, debido al carácter agudo de la palabra final de varios de los versos que componen el poema, se les ha sumado una sílaba al establecer la métrica. Por otro lado, las sinalefas de algunos versos se han debido romper para establecer el cómputo silábico de manera equilibrada. 
En cuanto a la estructura interna, el poema se divide en dos partes principales. El poeta describe en los dos cuartetos el proceso de transformación de la ninfa Dafne en árbol. Lo hace estableciendo una relación entre las partes de la mujer y las de la planta. Reserva pues los tercetos para expresar el sentimiento de dolor que experimenta el desconsolado Apolo al comprobar cómo sus lágrimas vertidas riegan dicho árbol y lo hacen crecer. El último terceto además, identifica el dolor sin consuelo de Apolo y en general, de cualquier amor perdido.
 Al estar frente al género lírico, existen diversas figuras literarias que embellecen y enriquecen el poema. Se emplean muchos epítetos para remarcar la información que la voz poética ofrece acerca de la transformación de Dafne (verdes hojas, áspera corteza, torcidas raíces). Mediante el empleo de metáforas, remarca entre otras cosas el estereotipo de la mujer renacentista (los cabellos que al oro oscure-cían). En la mayoría de los versos existe además un hipérbaton que al alterar el orden normal de las palabras les aportan un mayor grado de énfasis(y en luengos ramos vueltos se mostraban). Puede apreciarse también algún hipérbaton como consecuencia de la intensa y exagerada descripción que hace la voz poética de la trasformación de Dafne en planta (el árbol que con lágrimas regaba). Se pueden observar también diversos paralelismos que le aportan al poema una estructura más marcada (los tiernos miembros…/los blancos pies…/y en luengos ramos…/y en torcidas raíces…). Al final del poema añade también dos exclamaciones retóricas que pretenden hacer sentir tanto ese dolor que padece Apolo por su amada como el padecer de la propia voz poética(¡Oh miserable estado, oh mal tamaño!).
 El poema presenta una gran cantidad de adjetivos, en especial en los cuartetos, proporcionándole de este modo un ritmo más pausado(luengos, verdes, áspera, torcidas…). En cambio en los dos tercetos finales, el ritmo cambia por el predominio de los sustantivos y los verbos que le confieren un carácter más dinámico(causa, daño, fuerza, crecer, regaba, lloraba…). En cuanto a los verbos, emplea sobre todo la tercera persona del singular del pretérito imperfecto de indicativo(tornaban, cubrían, regaba, lloraba…). Aunque las descrip-ciones resulten sencillas de comprender, las oraciones son extensas y compuestas con predominio de la coma en vez del punto.
 El léxico empleado es connotativo sobre todo en los dos tercetos finales del poema. Predomina el campo semántico referente a la naturaleza y a las partes del cuerpo humano relacionándolas entre sí con el fin de describir la transformación de la amada. (De áspera corteza se cubrían los tiernos miembros, que aún bullendo estaban…).
 En el poema destaca sobre todo la función poética y expresiva al potenciar de forma extrema la capacidad significativa del mensaje. Aparecen muchas figuras literarias y un léxico connotativo marcado que transmite belleza y sentimientos al lector.Por otro lado, aparece también la función apelativa en el último terceto del poema mos-trando el dolor padecido por la voz poética (¡Oh miserable estado, oh mal tamaño!).
 La utilización de los mitos es uno de los motivos recurrentes en la poesía renacentista castellana, así como la aparición en la métrica castellana de una forma estrófica italiana, el soneto, que Garcilaso trajo a España como consecuencia de su admiración e imitación de alguno de los grandes autores italianos como Petrarca.
 María Pirjol.

martes, 10 de febrero de 2015

Ejercicio de funciones del lenguaje

Funciones del lenguaje

Texto A

     El oído es un órgano neurosensorial que tiene una doble función: por un lado asegura la audición y por otro juega un papel muy importante en el equilibrio. Comprende de las siguientes partes: oído externo y medio, la mastoides y las células mastoideas, y la trompa de Eustaquio.
P. Pialoux y otros,  Manual de logopedia.

Texto B

     De niño vi nacer la televisión en el comedor de casa de mis padres y fue uno de los fenómenos más fascinantes y adictivos de mi adolescencia. Quizá aún estaré a tiempo de presenciar su muerte, al menos su agonía, si se confirma la creciente tendencia entre los jóvenes a abandonar esta pantalla a favor de la de Internet, más variada y modulable.
Xabier Febrés, “Muerte de la tele”.

Texto C

     María Moliner nació en Paniza, un pueblo de Aragón, en 1900. […] Estudió Filosofía y Letras en Zaragoza y obtuvo, mediante concurso, su ingreso al Cuerpo de Archiveros y Bibliotecarios de España.[…] La semana pasada, cuando ya me encontraba en Bogotá, me llamaron por teléfono para darme la mala noticia de que María Moliner había muerto. Yo me sentí como si hubiera perdido a alguien que sin saberlo había trabajado para mí durante muchos años. María Moliner –para decirlo del modo más corto- hizo una proeza con muy pocos precedentes: escribió sola, en su casa, con su propia mano, el diccionario más completo, más útil, más acucioso y más divertido de la lengua castellana. […]
Gabriel García Márquez, “La mujer que escribió un diccionario”.

Texto D

     Cuando yo era pequeña, la Navidad empezaba el 22 de diciembre. El día de la lotería nos daban las vacaciones, y como al día siguiente no había clase, por la tarde nos íbamos al centro a ver las luces. Este año, ya llevan puestas casi un mes, y falta otro para que salga el gordo. […] Y, digo yo, si ya somos paganos, ¿no podríamos volver a la austeridad de cuando éramos creyentes? Lo que nos ahorráramos en diseñadores y cabalgatas podría reforzar el gasto social del Estado, mientras los expertos se ponen de acuerdo en el porvenir de la crisis económica.
Almudena Grandes, “¿Navidad?"

Texto E

Saeta que voladora
cruza arrojada al azar,
y que no sabe dónde
temblando se clavará;

hoja que del árbol seca
arrebata el vendaval,
sin que nadie acierte el surco
donde al polvo volverá;
[...]
eso soy yo que al acaso
cruzo el mundo sin pensar
de dónde vengo ni adónde
mis pasos me llevarán.

Bécquer.



miércoles, 4 de febrero de 2015

Edad de Plata

"Te lo cuento" (pág. 228)

1. Rafael Alberti se consideraba un alumno rebelde, ¿por qué?
2. ¿Por qué se hizo poeta?
3. ¿Cuál fue el error de Alberti y d elos otros jóvenes en los años veinte?

"Contexto histórico" (pág. 229)

4. ¿Cuál fue la postura de España ante la I Guerra Mundial?
5. ¿Cuánto duró la Dictadura de Primo de Rivera y qué reformas se llevaron a cabo?
6. ¿Cuál fue el objetivo principal de la II República?
7. ¿A qué se debió el fracaso de la II República?

"La Edad de Plata" (pág. 230)

8. ¿Por qué fue perdiendo prestigio el Modernismo?
9. Explica los tres períodos de la Edad de Plata.

" Novecentismo o Generación del 14" (pág. 231)

10. ¿Cuál fue el principal objetivo de los miembros de la Generación de 1914?
11. ¿Qué cambio importante supuso a la hora de entender el arte?

"Vanguardias" (págs. 233 y 234)

12. ¿Fueron las vanguardías un movimiento homogéneo? ¿Por qué?
13. ¿Cuáles son las principales características?
14. ¿Qué diferencia esencial existe entre el Surrealismo y los otros ismos?
15. ¿En qué años se dio el Surrealismo español? ¿A qué Generación pertenecieron los surrealistas españoles más importantes?

"Generación del 27"  (Pág. 236)

16. ¿Por qué se le llamó a esta generación la "Generación del 27"?
17. ¿Cuál era el objetivo de la Residencia de Estudiantes?
18. La Generación del 27 es una síntesis entre ...
19. ¿Qué características métricas y poéticas destacaron?

martes, 27 de enero de 2015

Comentario de texto "Casa tomada" de Cortázar.

[…] Lo recordaré siempre con claridad porque fue simple y sin circunstancias inútiles. Irene estaba tejiendo en su dormitorio, eran las ocho de la noche y de repente se me ocurrió poner al fuego la pavita del mate. Fui por el pasillo hasta enfrentar la entornada puerta de roble, y daba la vuelta al codo que llevaba a la cocina cuando escuché algo en el comedor o en la biblioteca. El sonido venía impreciso y sordo, como un volcarse de silla sobre la alfombra o un ahogado susurro de conversación. También lo oí, al mismo tiempo o un segundo después, en el fondo del pasillo que traía desde aquellas piezas hasta la puerta. Me tiré contra la pared antes de que fuera demasiado tarde, la cerré de golpe apoyando el cuerpo; felizmente la llave estaba puesta de nuestro lado y además corrí el gran cerrojo para más seguridad.
Fui a la cocina, calenté la pavita, y cuando estuve de vuelta con la bandeja del mate le dije a Irene:
     -Tuve que cerrar la puerta del pasillo. Han tomado parte del fondo.     
Dejó caer el tejido y me miró con sus graves ojos cansados.                                                                    
- ¿Estás seguro?                    
Asentí.                                                                                                                                                             -         Entonces -dijo recogiendo las agujas- tendremos que vivir en este lado.
[…]
    Cuando Irene soñaba en alta voz yo me desvelaba en seguida. Nunca pude habituarme a esa voz de estatua o papagayo, voz que viene de los sueños y no de la garganta. […] Nuestros dormitorios tenían el living de por medio, pero de noche se escuchaba cualquier cosa en la casa. Nos oíamos respirar, toser, presentíamos el ademán que conduce a la llave del velador, los mutuos y frecuentes insomnios.                    
    Aparte de eso todo estaba callado en la casa. De día eran los rumores domésticos, el roce metálico de las agujas de tejer, un crujido al pasar las hojas del álbum filatélico. La puerta de roble, creo haberlo dicho, era maciza. En la cocina y el baño, que quedaban tocando la parte tomada, nos poníamos a hablar en voz más alta o Irene cantaba canciones de cuna. […] Muy pocas veces permitíamos allí el silencio, pero cuando tornábamos a los dormitorios y al living, entonces la casa se ponía callada y a media luz, hasta pisábamos despacio para no molestarnos.


Julio Cortázar. “Casa Tomada”, en Cuentos completos.


martes, 21 de octubre de 2014

Soneto XXIII


En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;

   y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena;
   coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.


   Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera,
por no hacer mudanza en su costumbre.
 
     El poema corresponde al 'Soneto XXIII' de Garcilaso de la Vega, escritor toledano perteneciente al Renacimiento. Su obra fue publicada después de su muerte por su gran amigo y escritor Juan Boscán en el año 1543.
     El tema es la idealización de su amada a través de los elementos de la naturaleza. La voz poética describe a la amada destacando sus rasgos e idealizándola. Le aconseja disfrutar y aprovechar el momento presente, es decir, su juventud, ya que el tiempo pasa y la vejez no tardará en alcanzarla.
     En cuanto a la estructura externa, el poema consta de cuatro estrofas, dos cuartetos y dos tercetos, todos ellos endecasílabos con rima consonante (ABBA, ABBA; CDE, DCE), por lo que se trata de un soneto. Para ello, se han tenido que romper varias sinalefas y predominan los encabalgamientos sirremáticos suaves (por ejemplo, v. 5).
     Respecto al contenido, el texto se puede dividir en tres partes. La primera parte correspondería a los dos primeros cuartetos, donde el poeta describe la belleza idealizada empleando los elementos de la naturaleza. El primer terceto formaría la segunda parte, ya que hay una apelación directa a la amada donde la aconseja que aproveche su juventud. Finalmente, en la última parte, segundo terceto, aparecen las consecuencias del paso del tiempo, sus estragos.
     Al estar frente al género lírico existen diversas figuras literarias que embellecen el poema. En el primer verso aparece un hipérbaton, ya que el poeta menciona primero las características del rasgo físico antes de mencionarlo a éste como tal. Hay presencia constante de metáforas, sobre todo, en esta primera parte del poema, debido a la descripción que se hace de la amada, aludiendo a elementos propios de la naturaleza: "En tanto que de rosa y azucena" (el color sonrosado de sus pómulos), "...con clara luz la tempestad serena..." (claridad de sus ojos) o "...cubra de nieve la hermosa cumbre..." (canas del cabello). Por último, una sinestesia en "...y que vuestro mirar ardiente, honesto..." y una personificación en el mismo verso: "...enciende al corazón y lo refrena".
     Desde el punto de vista morfosintáctico, en los dos cuartetos abundan los adjetivos, cargados de subjetividad, al tratarse de la descripción, lo que provoca una mayor sensación de ser algo estático. En cambio, en los dos tercetos hay más movimiento debido a la presencia de verbos. Estas dos estrofas comienzan con un verbo, en el primer caso con un imperativo ("coged"), para introducir el consejo y en el segundo un futuro ( "marchitará"), anunciando las razones del consejo y las consecuencias del paso del tiempo..
     El yo poético no clasifica sus ideas o pensamientos, sino que los muestra como una suma de datos seguidos produciendo así una ausencia de puntos, frente a lo cual emplea la conjunción "y" y provoca que, a pesar de ser sencillo en cuanto a la comprensión, sea dificultosa su sintaxis.
     Al tratarse de un poema, destaca la función poética al igual que la expresiva, ya que el poeta describe de modo subjetivo a esa amada y avecina lo que le sucederá con los años. Al dirigirse directamente a ella en la tercera estrofa, emplea la función apelativa.
     Garcilaso de la Vega estuvo muy influenciado por autores italianos como Petrarca o Ludovico Ariosto. En este poema recupera así dos tópicos literarios, tempus fugit y carpe diem, además de un canon de belleza que perdurará en la literatura posterior.
 

sábado, 27 de septiembre de 2014

Ejemplos de figuras literarias

-“La humanidad debe poner un fin a la guerra o la guerra pondrá fin a la humanidad” (John F. Kennedy). Es un quiasmo porque hay una ordenación cruzada, ya que en la segunda parte se repiten las palabras de la primera, pero en un orden inverso,  siendo significativa en ambas partes, dando importancia a una idea, repitiendo la frase en orden inverso para el entendimiento del mensaje.

-“ Veni, vidi, vici” (“Vine, vi, vencí”, Julio César). Es un asíndeton porque se ha suprimido el nexo "y"  obteniendo así un efecto potente, pero breve, acortando la frase.
-“No hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso”.
(Lope de Vega)
Es un asíndeton, se ha omitido la conjunción "y"; en este caso la omisión da más fluidez e intensifica el tono del mensaje.

-
“Parece que los gitanos y gitanas solamente nacieron en el mundo para ser ladrones: nacen de padres ladrones, críanse con ladrones, estudian para ladrones y, finalmente, salen con ser ladrones corrientes y molientes a todo ruedo”.   (La Gitanilla de Cervantes).

Es una epífora porque se repite una palabra, en este caso "ladrones", en frases consecutivas.