viernes, 2 de febrero de 2018

"He andado muchos caminos...": comentario de texto poético.

    

He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares,
y atracado en cien riberas.

En todas partes he visto
caravanas de tristeza,
soberbios y melancólicos
borrachos de sombra negra,

y pedantones al paño
que miran, callan, y piensan
que saben, porque no beben
el vino de las tabernas.

Mala gente que camina
y va apestando la tierra…

Y en todas partes he visto
gentes que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.

Nunca, si llegan a un sitio,
preguntan a dónde llegan.
Cuando caminan, cabalgan
a lomos de mula vieja,

y no conocen la prisa
ni aun en los días de fiesta.
Donde hay vino, beben vino;
donde no hay vino, agua fresca.


Son buenas gentes que viven,
laboran, pasan y sueñan,
y en un día como tantos,
descansan bajo la tierra.



      Este poema de Antonio Machado, se encuentra recogido en su obra Soledades y fue escrito en el siglo XX.
     El yo poético cuenta que, debido a su experiencia, ha conocido a mucha gente. Algunos son una mala influencia, porque se emborrachan o creen que precisamente por no hacerlo son mejores que los anteriores, y él no ha empatizado con ellos. Sin embargo, otros son buenas personas que, pese a no tener demasiadas cosas y tener que trabajar bastante, son felices con su vida y a pesar de todo, van a tener un final igual al de las otras personas.
     El tema es la experiencia que se puede tener con la gente a lo largo de la vida.
    El poema está compuesto por ocho estrofas de cuatro versos cada una, excepto la cuarta estrofa, que solo tiene dos versos. Los versos son octosílabos, por lo tanto, de arte menor, y su rima es asonante. Riman los versos pares quedando libres los impares.
     En cuanto a la estructura interna, el texto se puede separar en tres partes bastante diferenciadas: la primera, compuesta por la primera estrofa, en la que hace una introducción explicando que tiene bastante experiencia y se ha cruzado con muchos tipos de personas; la segunda, en la que muestra sus conocimientos y describe a las personas que son una mala influencia; y la tercera, a partir de la quinta estrofa, en la que da a conocer a la buena gente.
      En este texto, la función del lenguaje que predomina es la poética, porque es un texto literario, y concretamente es un poema. Juega con las palabras y cuida el lenguaje, produciendo de esta forma placer estético. Además, también aparece la función referencial en la primera estrofa, pues informa de una realidad: la de que tiene experiencia debido a sus viajes. Por último, también aparece la función expresiva, porque la voz poética califica a la gente y, por lo tanto, muestra su opinión y sus pensamientos, es decir, es subjetivo.
     Principalmente utiliza verbos, que provocan sensación de movimiento (“gentes que danzan o juegan”). Entre ellos, destaca el verbo “he visto”, porque se encuentra al principio de la segunda y la tercera parte de la estructura interna. Esto hace que cada una de las partes se diferencien. Por otra parte, también hay bastantes adjetivos y sustantivos para describir a la gente. Esto produce una sensación más estática. Se utilizan sobre todo para la función expresiva, porque así se atribuyen cualidades de forma subjetiva. Además, el cambio entre función referencial y función expresiva se ve reforzado por el cambio de primera persona a tercera persona y el del tiempo verbal, que pasa de un pretérito perfecto compuesto al presente.
     En general, las palabras pertenecen al mismo campo semántico: el del campo y los caminos.
     Para lograr algunos rasgos lingüísticos como por ejemplo la repetición de verbos para lograr cierto movimiento, se utilizan figuras literarias. El poema en su totalidad es una antítesis, ya que se oponen las ideas de lo que son las malas y las buenas personas. Otra de las figuras literarias presentes es la metáfora que se encuentra en la primera estrofa, porque utiliza las palabras caminos, veredas, mares y riberas para referirse a las vidas de las diferentes personas con las que se ha cruzado a lo largo de su vida. Podría considerarse una alegoría, pues se produce una sucesión de metáforas.En esa misma estrofa hay un paralelismo, porque se repite la misma estructura en los cuatro versos: “He andado muchos caminos, / he abierto muchas veredas…)”. También hay un epíteto, ya que las sombras solo pueden ser negras, así que este adjetivo no aporta ningún rasgo semántico.Por otra parte, aparecen enumeraciones (“Son buenas gentes que viven, / laboran, pasan y sueñan…”) al igual que entre algunos versos hay encabalgamientos, es decir, hay una falta de signos de puntuación entre ellos que pretende ligar unos versos con otros (“En todas partes he visto / caravanas de tristeza…”).También hay una hipérbole, pues es algo exagerado que el yo poético haya navegado cien mares.Por último, hay una elipsis, ya que se omite la palabra “beben” en la penúltima estrofa: “Donde hay vino, beben vino; / donde no hay vino, agua fresca.”
      Como conclusión, Antonio Machado es un escritor de la Preguerra, y en concreto es de la Generación del 98, pero este poema fue escrito durante el Modernismo.


                                                                                                                                                       C.A.R.                                                                               

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